¿Qué es Mechanic Moon?

Mechanic Moon nace en Septiembre de 2013, abriéndose hueco en el panorama independiente. Casi tres años de vida del estudio dan para mucho, más de 30 pequeños desarrollos a nuestras espaldas: para empresas y propios. Muchos altibajos, estrés, adrenalina y buenas intenciones por el camino.  ¿Es lo que tiene el panorama independiente no?

Tras un periodo de aparente letargo salimos de nuestro bunker para dar forma a nuevos proyectos. Es el momento de dar otro pequeño gran paso. Siempre hacia adelante.

Nuestra Filosofía

En Mechanic Moon nos encanta crear juegos y lo hacemos lo mejor posible. Queremos marcar una diferencia de calidad para permanecer en el ideario colectivo. Narrar una historia no es tarea fácil y mucho menos divertir con ella. Nos encanta mantenerte alerta, desafiar tu velocidad de reacción, plantearte puzzles que te rompan el coco y esbozar una sonrisa en tu rostro cada vez que superas un reto o te libras de un marciano turquesa de siete brazos y tres narices.

Buscamos la diferencia, originalidad y máxima atemporalidad en todo lo que hacemos, para generar una identidad única y que potencie la exclusividad de cada uno de nuestros desarrollos. Estamos sujetos a una evolución y estudio constante para conseguir más y más diversión. Creemos que todo videojuego es mejorable y somos conscientes de la importancia de actualizar mecánicas y contenido para conseguir una mayor inmersión en la trama que vamos a contar. Buceando en los pequeños detalles entrelazamos ideas e historias totalmente diferentes para conseguir combinaciones explosivas.

Si eres un gran Business Angel con ojo para nuevos emprendedores…

¿Qué es para nosotros un buen videojuego?

La diversión como meta.

El videojuego como entretenimiento. Ya sea porque desafía tu capacidad de reacción, por que te hace reflexionar sobre algún tema trascendental, o porque te saca una sonrisa. Un videojuego tiene que aportarte cultura, pero sobre todo, buenos ratos.

La importancia del reto, el desafío

Tendemos a sentirnos poderosos cuando superamos los obstáculos que la vida nos pone. Lo mismo ocurre en los juegos: derrotar a tu adversario, conseguir la mayor puntuación, resolver un enigma. Cualquier camino que suponga un problema a resolver nos ayuda a crecer.

Los buenos juegos esconden secretos

Secretos que se traducen en niveles ocultos, objetos especiales, fragmentos de historia o finales alternativos. Algunos reservados para los más jugones como premio por su insistencia, constancia e interés a la hora de exprimir el videojuego.

Calidad y cuidado

Lo importante es ponerle mimo. Cuando inviertes tanto tiempo en desarrollar algo que otros van a disfrutar es lo que más importa. Es la manera de llegar al jugador, ya sea por una historia conmovedora, por liberación de adrenalina al involucrarnos en un tiroteo, o simplemente por estética.

Reuniones de sofá

Necesitamos volver a relacionarnos con el mundo exterior. ¡Aunque sea desde el comedor de nuestro vecino! La falta de medios hace que no tanteemos temas online. Sin embargo abogamos por la necesidad del multijugador acompañado de cerveza y risas en un mismo cuarto.

Nuestra manera de hacer

Así es como trabajamos. Bajo esta metodología pretendemos conseguir grandes resultados.

1. Cae un rayo del cielo en forma de idea.

Una idea surrealista y casi inalcanzable irrumpe en nuestras cabezas. Hacemos balances positivistas hasta que nos cuadra como una idea factible. Es hora de ponerse a trabajar. Somos creadores de mundos.

2.Hablamos, hablamos y hablamos.

Las limitaciones agudizan el ingenio. Fantaseamos construyendo situaciones con las que podrás experimentar esa nueva idea loca. Proponernos imposibles nos llena de energía y nos abre a nuevas posibilidades.

3.Asimilamos conceptos y organizamos el caos.

Cultivamos la idea. Todo tiene su tiempo de germinación. La idea crece llenando todo de organigramas, plantillas excel y planos situacionales. Cuadramos la trama y  su relación entre los diferentes personajes.

4.Definimos el camino a seguir.

Organizamos todo lo desarrollado hasta el momento. Elegimos que senda tomar: la más adecuada (o surrealista), y por supuesto,la que resulte más divertida y sirva para reforzar la jugabilidad.

5.El programador se sumerge en el código.

Es hora de plantearse las mecánicas de juego y reinterpretarlas en código. Asentamos las bases y el motor del juego. ¡En la pantalla hay cosas que se mueven, se disparan, se accionan!¡Está vivo!

6.Dibujamos: escenarios, personajes, objetos…

El artista recopila toda la información, los concept-art y determina la estética final. Desarrolla todo tipo de piezas, items, fondos e interfaces necesarias para dar cuerpo al videojuego. Pasa noches enteras sin dormir.

7.Hacemos la magia. Se produce la alquimia.

El programador, el artista y el músico aúnan el material. El músico, por supuesto,ha estado muy ocupado con la ambientación sonora. Solo queda juntar las piezas y trabajar para que todo cuadre y funcione en armonía.

8.La recompensa de un trabajo bien hecho.

Es el momento de lanzar el videojuego en las plataformas seleccionadas, buscando la mejor forma de conseguir resultados. Es nuestro momento, pero también el tuyo. Es hora de pasarlo bien jugando.